viernes, 17 de mayo de 2013

Concepción y sus calles

Es increíble que a estas alturas del siglo XXI tengamos que estar transitando por calles en pésimo estado, inclusive peor aun que aquellas que utilizaban los romanos y algún otro pueblo de la edad antigua. Tan lamentable es la situación que hasta debemos de evitar transitar por dichas calles después de alguna lluvia, por el riesgo de ir a parar en el fondo de algún bache clandestino, para colmo las reparaciones y construcciones son de tan mala calidad que apenas duran unos pocos años antes de comenzar a deteriorarse, en el peor de los casos, caminos y rutas enteras se destruyen hasta antes de inaugurarlas. Tenemos tantos recursos para construir caminos de buena calidad pero la predisposición es la limitante para que eso ocurra.
Las empresas fabricadoras de automóviles y motocicletas deberían ensamblar estos medios con suspensiones reforzadas ya que con el estado de nuestras calles éstas no durarían ni un año.
Pero la verdadera preocupación está en la gran cantidad de accidentes producidos por las malas condiciones en las que están las arterias de transito, por lo tanto aumenta el costo para el Estado en el ámbito de la salud publica. Es de vital importancia que comience una campaña exhaustiva de reparación y mantenimiento de las calles y rutas, esto para facilitar en gran medida la vida de las personas, ya que sin caminos no hay forma de que el Pais y nuestra ciudad progrese.
Necesitamos con urgencia que los mandatarios se pongan la camiseta para trabajar por esta nación tan sufrida, ojala que con este nuevo gobierno se abran las puertas a la tan necesaria modernización vial. Los romanos contruyeron caminos con tecnología arcaica de su época, y hoy en día esos caminos siguen existiendo. Porque nosotros con la tecnología actual no logramos hacer bien las cosas.